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Niños, calles y cotidianidades
Rodrigo Tenorio Ambrossi

Ensayo
Primera edición, 2011

Nños, calles y cotidianidades

En la grandilocuencia de los discursos de ocasión, en las leyes, en los programas, en los informes sociales y políticos, los niños constituyen lo primero de lo primero, todo lo demás ocupará siempre un segundo lugar. Desde las leyes, todo se halla diseñado para asegurar su bienestar total.
Pero en cada ciudad hay un grupo importante de niños que sobreviven para ganarse su vida, día a día, que habitan la calle convertida en hogar, en lugar de referencia, en espacio de diversión. La calle como espacio abierto, sin límite, en el que la violencia de todo orden tiene nombres infinitos de crueldad: golpes, heridas, abuso sexual, sexualidad vendida o alquilada, uso de alcohol hasta la embriaguez, uso de drogas que hacen aún más cruel e imposible el camino hacia el futuro. Simplemente, allí no hay futuro.
La sociedad se ha acostumbrado a mirarlos. Ha aceptado la ignominia de su presencia que ya no moviliza la conciencia ciudadana. Más aún, se ha acostumbrado a abusar de estas niñas y niños que desdicen de nuestro país, de cualquier país del mundo.
Este libro es la voz de estos niños que se han decidido a denunciar la infinita precariedad de su vida. Ellos exigen ser escuchados con suficiente honradez.

 

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Ecuador, Academia y Drogas
Rodrigo Tenorio Ambrossi

Ensayo
Primera edición, 2010

Ecuador, academia y drogas

Las drogas se convierten en problema social, político y económico en la segunda mitad del siglo XX, cuando aparecen movimientos que las incorporan como parte de sus posiciones significantes de rechazo a un mundo calificado de perverso y eminentemente equívoco. Mientras las políticas oficiales declaran la guerra a las drogas, los lenguajes las convierten en objetos que adoptan múltiples significados de conformidad a sus relaciones  con los sujetos.

El mundo cambia de manera  acelerada en lo que tiene que ver con la compleja presencia de las drogas en la vida de las instituciones educativas, de la familia y del Estado. Esta complejidad exige nuevos abordajes lingüísticos, antropológicos y políticos.

El tema se ha universalizado de tal manera que ya es casi imposible no reconocerlo como  parte de la vida cotidiana. Las drogas caminan por  la escuela, la casa, el colegio, las oficinas, la universidad, los centros de recreación.  Por lo mismo, ya nadie puede callar ni pensar que nada tiene que decir sobre algo que, finalmente, incumbe a todos.
  
Es indispensable, pues, mirar esta realidad con diferentes miradas a las ya estatuidas para crear nuevos discursos que faciliten la comprensión de realidades cada vez más complejas, pues  tienen que ver con los imaginarios de los sujetos.

Para el CONSEP es necesario retornar a estos sujetos que no son números sino deseos, angustias, placeres, sufrimientos. Para ello, hace falta saber cada vez más sobre estos. 

Convocada por el CONSEP, la  Academia se expresó en torno a la realidad de las drogas, a su compleja y poco entendida presencia en las narrativas sociales.

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